el planetario de la niña gusana |
![]() http://elplanetariodegusana.blogia.com VIAJES ENTRE LO POSIBLE Y LO IMPOSIBLE
|
|
|
Nunca he hablado en mi blog de este personaje al que algunos me habréis oído nombrar de viva voz, pero hoy he creído conveniente dedicarle al menos un artículo. Veremos si con el tiempo se merece una sección completa (espero que no). “El de los perros” es mi jefe más próximo. No es “el gran jefe” (conocido como “Fantástico”) pero tiene el poder supremo de “sacar a los perros” cuando él quiere. También es conocido como “el de la puerta”, por su poder para dar puerta a quien y cuando quiere. Es un hombre con cara de bonachón (o al menos eso pensaba hasta ahora) de esos que podría ser perfectamente tu padre o tu tío. Mi relación con él siempre había sido de lo más cordial. E incluso le había sacado la cara cuando alguna persona hacía algún comentario negativo, alegando que conmigo siempre se había portado bien. Y yo que siempre he sido una persona pacífica (¿?) y con mucha paciencia, ante las informaciones que me llegaban acerca de mi predecesora, aguantaba estoicamente en mi lugar, sin hacer descansos (los cuales me corresponden y no me pagaban como extra si no los hago) y casi sin levantarme al baño. Reconozco que me he relajado en el trabajo; no en el cumplimiento (que creo, sigo haciéndolo como el primer día) sino en la actitud. Ahora procuro disfrutar más de los ratos de descanso, los de las comidas… y los ratos que me voy a fumar (vicio que en realidad no tengo, pero aprovecho el momento para estirar las piernas… que las varices se resienten). Y yo creo que es eso lo que realmente le importa, que disfrute. Pues bien, hoy tras mi cuarto de hora sagrado de café (y contemplado como tal de 9 a 9:15h) me dirigía yo a mi lugar de trabajo y lo encuentro esperándome apretando los labios y resoplando (suavemente) por la nariz. Al ver que ya volvía a ocupar mi sitio vacío comienza a moverse rumbo a las escaleras, supongo que para asistir a alguna reunión… digo. Y cuando ya está dándome la espalda me dice: “Virginia, no me descuides los horarios, no me descuides los horarios” Miro el reloj y eran las 9:16h. “Yo he vuelto con la sirena” replico. Noto un calor angustiante y una rabia que me acelera el pulso. El de los perros está pasando de tener cara de hombre bonachón a carnicero de Milwaukee, escondido en las escaleras o detrás de una esquina, sigiloso, al acecho de su víctima. Hasta se permite el lujo de opinar sobre mi flequillo… ¡él que no tiene un pelo de tonto! Como he dicho, espero no tener que crear una sección completa para él.
Fecha: 30/03/2007 13:10.
Fecha: 30/03/2007 19:44.
Fecha: 31/03/2007 11:05.
Fecha: 31/03/2007 15:10. |